Estaba caminando por la playa y pude ver, muy cerca del primer parador pero lejos de la orilla, algo oscuro que me llamo la atención.
Al acercarme, vi q era este pinguinito que no se movía para nada, pero se notaba q estaba vivo.
Avise en uno de los chats y allí me sugirieron que llamara a Mundo Marino.
Lo hice; me atendieron muy cálidamente, tomaron mis datos y me dijeron q en una hora aprox vendrían a buscarlo.
Recibí ese llamado, me pidieron que fuera hasta la entrada del barrio para guiar a los rescatistas y eso hice.
Unos divinos totales, muy compenetrados con lo suyo, fuimos juntos hasta el lugar
Y ahí estaba el pingüino, totalmente “empetrolado” en el exacto lugar en q rato antes lo había encontrado, a unos cien metros de Punta Norte.
Fue muy emocionante todo el tema; parece una pavada pero no lo es, porque fue recuperar esa vida.
Durante un tiempo y por vía telefónica, seguí contactándome con Mundo Marino.
Supe por ellos de la evolución favorable del pingüino y que en cuanto estuviera en condiciones, lo devolverían al mar.